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miércoles, 26 de marzo de 2014

AQUÍ ME TIENES, MI SEÑOR

El momento de la entrada en la misa es para mi un momento muy especial, en el sentido en que es el “primer contacto” del coro con el sacerdote y con los fieles que han asistido a la misa. Es el primer contacto, el momento que abre la ceremonia en la que se compartirán experiencias religiosas en comunidad.

Cuando dispongo las canciones que se cantarán en cada una de las misas en las que participo con el Coro Parroquial de Encinas Reales, me gusta dejar que la canción de entrada sea la que marque “el tono” del resto de cantos. Así, me gusta iniciar la misa de la familia, a la que asisten l@s niñ@s de la catequesis de comunión y postcomunión, con una canción alegre y con palmas, para predisponer a l@s niñ@s a participar y estar atentos en la ”fiesta” de Jesús.
Si la misa es solemne, en cambio, elegiré un canto de entrada serio, más lento, solemne, en definitiva, para estar en consonancia con el resto de la misa.



Hoy os propongo un canto de entrada lento, ideal para tiempos litúrgicos “menos alegres” o para misas de boda o de tono más serio. Es una reafirmación en nuestra fe (he venido a decirte que en Ti creo), un reconocimiento de culpa (puede que yo sea un pecador), una declaración de buena voluntad y buenas intenciones (tengo tu palabra y pondré tu empeño). Un consejo: poned todo el sentimiento al cantarla. No os limitéis a cantar: interpretad. Os aseguro que el resultado se nota.

Aquí os dejo el enlace para que podáis escucharla:

¿Ya conocías esta canción? Pues dime tú qué quieres que te cante.

LA     RE     MI   fam#

Aquí me tienes, mi Señor
He venido a decirte que en Ti creo
Puede que yo sea un pecador
Que no me dé cuenta de tu amor
Pero quiero andar por tu sendero.
Puede que yo sea un pecador
Que no me dé cuenta de tu amor
Pero tú ya sabes que te quiero.

Tengo mil sonrisas por regalar
Tengo tu palabra y pondré mi empeño
Quiero hacer tan sólo tu voluntad
Quiero, Jesucristo, anunciar tu verdad
Y saber que tú siempre serás mi aliento.
Quiero hacer tan sólo tu voluntad
Quiero, Jesucristo, anunciar tu verdad
Porque Tú ya sabes que te quiero.

Aquí me tienes, mi Señor.